Christophe Galtier llegó al PSG para poner orden en el vestuario tras el despido de Mauricio Pochettino, pero lo que no nunca se imaginó es lo que iba a suceder después.
Kylian Mbappé tomó el mando del club tras su renovación y no ida al Real Madrid y pidió la cabeza de la legión argentina menos la de Lionel Messi.
La estrella gala no quiere que se hable tanto español en el vestuario y es por eso que también pidió que se vaya Neymar, con quien tuvo un duro cruce la semana pasada y que obligó a Luis Campos a una reunión entre ellos.
Su ida fue quitarle el mando al brasileño, quien se encuentra cómo con los latinos y buscar más refuerzos franceses como Hugo Ekitiké y Nordi Mukiele.
Los jugadores que pertencen o pertenecieron a la lista negra de Mbappé son Ángel Di María que ya se fue a Juventus, Mauro Icardi que está en la lista de prescindibles y Leandro Paredes, quien también podría partir rumbo a La Vecchia Signora.
Pero eso no es todo, ya que también se quiere cargar al español Ander Herrera y el costarricense Keylor Navas.
Las próximas semanas serán clave para ver cómo continúa el ambiente dentro de un vestuario caldeado, pero con jugadores que cuando salen a la cancha son implacables.
El PSG metió dos victorias en dos partidos en la Ligue 1, con nada menos que diez goles en total.
