Lorenzo Aníbal Miranda, Decano de la policía de Tierra del Fuego y del Batallón de Infantería de Marina N° 5, Antiguo poblador de la ciudad de Río Grande celebró este 10 de agosto 90 años de vida rodeado del cariño de sus hijos y nietos.
Lorenzo, nació el 10 de agosto 1932 en General Acha, Territorio Nacional de La Pampa central. Su familia esta compuesta por 3 hijos, 14 nietos, 3 bisnietos. Perdió a su amada esposa Alba Inés Gómez Andrade el 21 de junio 2020.
En medio de la emoción, Lorenzo expresó a nuestro que «Me siento muy feliz por todo el cariño y amor que recibí este día especial. No creía que iba a llegar a los 90 años pero llegué, es una bendición de Dios.
Quiero agradecer a todos los que se acercaron a lo largo de la jornada a mi hogar para saludarme, no me lo esperaba, muchas gracias».
Un poco de Historia
Lorenzo, fue incorporado el 04 de enero del año 1953 a la Armada Argentina para posteriormente ser destinado al Batallón de Infantería de Marina Escuela N° 5 con asiento en Río Grande.
El 27 de noviembre de 1954 fue incorporado por la policía de la gobernación marítima de Tierra del Fuego teniendo como primer destino Ushuaia.
El 20 de julio de 1955 la Policía pasó a pertenecer a la reciente formada Provincia de Patagonia hasta el 28 de febrero de 1957, fecha en que se restableció el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Tuvo como destino Ushuaia, Río Grande, Lago Fagnano, Los Cerros, Radman, San Julio, San Sebastián, Cullen y el Frigorífico CAP.
En aquellos años el policía se hacía de a caballo, como la Patria. Montado en su caballo, con su perro alemán, uniformado con breech y botas de caballería Lorenzo Miranda recorrió la estepa, el bosque y la cordillera fueguina, cruzó ríos, bordeó lagos, siempre con la nieve, el frío y el viento como compañeros inseparables.
En su recorridas tuvo el privilegio de conocer personalmente a Lola Kiepja, Angela Loij y otros tantos paisanos de los pueblos Haush, Selknam y Yagán.
En 1978 cuando muchos se iban al norte del país por la inminente guerra con Chile, él como otros tantos antiguos pobladores, eligió quedarse con su familia y prepararse para enfrentar lo peor.
En 1982 durante las operaciones de recuperación y defensa de nuestras Islas Malvinas y Georgias, se desempeñó en la Defensa Civil, prestando apoyo a la Brigada de Infantería de Marina 1 desplegada en Río Grande y el Sector de Defensa Aérea Río Grande de la Fuerza Aérea Argentina y de la Aviación Naval que operaba desde la Base Aeronaval Río Grande.
Su espíritu y su carácter le permitió sobreponerse a todo, aguerrido, honesto, abnegado, fue respetado por sus camaradas y sus superiores, por lo cual fue distinguido con la Medalla de Oro, Jefatura de la Policía Federal Argentina en el año 1975.
Pasó a retiro en mayo de 1976 con el grado de Suboficial Mayor.
