El convencional Javier Branca aseguró que en la reunión previa a la sesión preparatoria se trató el tema del reglamento y la mayoría decidió usar el del Concejo Deliberante.
En lo personal adhería a la propuesta de Somos Fueguinos de definir la presidencia provisoria por votación simple, y reveló que, ante la resistencia mayoritaria a que Vuoto tomara juramento, el propio intendente le ofreció a la Dra. Liliana Fadul ocupar ese lugar, pero lo rechazó. “Chispita se negó y no quiso tomar la jura, y no quedó otra alternativa de que fuera Vuoto”, sostuvo.
Sobre la elección de la presidente definitiva, afirmó que la única que quiso ocupar ese cargo fue Mónica Urquiza, y fue un tema tratado también en la “reunión paralela” que se hizo antes de la jura. “Nadie aceptó presidir la convención, salvo Mónica Urquiza y nadie dijo que quería ser presidente”, remarcó.
Además, se refirió a la “seguidilla” de sucesos en esa misma jornada, dado que fue notificado de derechos y garantías tras la denuncia penal radicada en su contra y de uno de sus asesores.
También recibió el mismo jueves la notificación del rechazo al pedido de licencia que había presentado y, como corolario, las notas enviadas a sus asesores de bloque, dado que Juan Carlos Pino les dio de baja todos los contratos, con el argumento de que Branca “no tiene partido”.
Confió en que esta situación se pueda revertir porque “la mayoría son mujeres que mantienen su hogar, tienen que pagar alquiler, y quiero creer que no ha sido una extorsión, porque una cosa es que me extorsionen a mí y otra que jueguen con el trabajo de la gente”.
Río Grande.-
El convencional Javier Branca brindó una extensa entrevista ayer con Radio Provincia en la que expuso una serie de sucesos que exceden la labor de la convención, y tuvieron derivaciones graves, como el despido intempestivo de todos sus colaboradores, dispuesto por Juan Carlos Pino el pasado jueves.
En principio planteó la relevancia de la sesión preparatoria y lamentó que “la convención se haya convertido en este teatro de revistas”, a partir de las acusaciones de un pacto de parte de la oposición con el oficialismo lanzadas por el espacio Somos Fueguinos.
Sobre el acompañamiento en la votación del reglamento del Concejo Deliberante para la sesión preparatoria, explicó que “había una propuesta de Somos Fueguinos, con la que yo acordaba, que era la de votación por simple mayoría.
Quien fuera electo por simple mayoría oficiaba de presidente provisorio, para tomar juramento solamente. Nos juntamos los 14 para ver si esa moción la podíamos llevar adelante y la mayoría quiso usar un reglamento.
Tanto por el reglamento del Concejo Deliberante como el de la Legislatura, debía presidir el convencional más votado y, frente a eso, indefectiblemente quien iba a tomar la jura era Walter Vuoto”.
“A mí no me hizo ninguna gracia que el intendente Vuoto me tomara juramento, manifesté mi incomodidad, Somos Fueguinos se oponía a usar el reglamento del Concejo, y tuvimos una reunión paralela antes de que inicie la sesión, donde era notorio que muchos no queríamos que Vuoto tomara juramento.
Nobleza obliga decir que el intendente dijo que no lo tomaba él, y propuso que lo hiciera la Dra. Fadul. Esa opción a muchos nos puso en una situación más cómoda, pero ‘Chispita’ se negó y no quiso tomar la jura. No quedó otra alternativa de que fuera Vuoto, si nos regíamos por el reglamento del Concejo”, señaló.
“Hubiera sido una salida lograr un acuerdo para que la convención arrancara más prolija, pero -desde Somos Fueguinos- no quisieron y estaban en todo su derecho, así que había que definir esa primera instancia y por mayoría se decidió usar el reglamento del Concejo”, detalló del primer tema que desató controversia.
La elección del presidente
El segundo tema que generó acusaciones de traición desde Somos Fueguinos fue la elección de autoridades, pero los hechos expuestos por Branca presentan una versión totalmente diferente “En esa reunión previa se puso en consideración la elección de la presidencia definitiva, que se podría haber hecho con posterioridad a la aprobación del reglamento definitivo.
Lo cierto es que hubo una sola persona que se candidateó y quiso presidir la convención. Nadie aceptó presidirla, salvo Mónica Urquiza, y nadie dijo que quería ser presidente. Mónica Urquiza tenía su propuesta, evidentemente habló con otros sectores, se le ofreció a Ramiro Requejado la vicepresidencia segunda, a Agustín Coto la vicepresidencia primera.
Se planteó esto en la reunión que se hizo antes de arrancar la convención, y luego se votó eso”, manifestó.
“En mi criterio personal hasta me terminó resultando conveniente que Walter Vuoto me tomara la jura porque le pude decir a él por qué juraba, que fue por la transparencia en el manejo de los fondos públicos.
Ahora lo que hay que definir son las condiciones con las que se va a regir la convención, si la presidencia tiene voto de desempate, por ejemplo, porque se votaron 14 convencionales y en caso de empate no veo por qué un acuerdo de cúpulas le va a otorgar a un convencional una facultad que no le dio el voto popular”, planteó.
Adelantó de esta manera un punto que podría dar origen a polémica en la sesión de este viernes, dado que el reglamento deberá definir si la presidente tiene doble voto o no. “En caso de empate sería una anomalía, porque no somos dos bloques de 7 personas.
De ocurrir, se debería hacer como en los regímenes parlamentarios. Se detiene la sesión hasta que haya un acuerdo y una de las partes obtenga los 8 votos necesarios.
Si no hay acuerdo, ese artículo no se modifica. No hay por qué otorgarle un voto de más a alguien cuando no lo determinaron las urnas. Habrá que esforzarse para tratar de convencer a la mayoría, si los argumentos son sólidos.
No se puede acomodar todo a través de acuerdos de cúpulas. Esto se va a tratar en el reglamento y veremos si la presidencia tiene desempate. Va a ser una cuestión central”, advirtió.
“Otro elemento que estará en juego es cuántos votos hacen falta para modificar los artículos más importantes.
Por ejemplo, cuando la municipalidad toma un préstamo, el Concejo Deliberante puede aprobarlo por simple mayoría en primera instancia, luego va a audiencia pública para que opinen los vecinos, y finalmente los concejales lo tienen que aprobar con mayoría agravada, es decir cinco votos de siete.
Ese mecanismo de contrapesos, de división de poderes con intervención de los vecinos, algunos sectores lo quieren sacar, y quieren que se apruebe todo por mayoría simple, sin escuchar a los vecinos.
Para modificar estos artículos, algunos sectores proponemos que se establezca el voto de los dos tercios de los convencionales, es decir que 10 convencionales de los 14 deberían aprobar la modificación.
De esa manera nos aseguramos que, si se va a quitar la posibilidad de participar a los vecinos y se van a quitar derechos democráticos, van a tener que conseguir 10 votos de los 14. Veremos cuál es el planteo de los demás”, indicó.
