“Remarca precios todos los días», dijo entre risas Federico Braun cuando le preguntaron qué hace “La Anónima” con la inflación desbocada que padece Argentina, y que sume en la pobreza a tantos millones de personas.
Ocurrió en el marco del Foro de la Asociación Empresaria Argentina, en el lujoso Hotel Sheraton de Buenos Aires, y el gracioso comentario del empresario despertó las risas entre el exclusivo público asistente.
Probablemente no todo el mundo sepa que Federico Braun es descendiente directo de José Menéndez «rey de la Patagonia» y Moritz Braun, extranjeros que pusieron en pie en la Patagonia un imperio económico sin precedentes, mediante la acumulación de tierras públicas, los abusos a los pueblos originarios y la explotación de los jornaleros rurales que trabajaban en sus estancias.
Por supuesto Federico Braun y la mayor parte del resto de herederos de esta dinastía, no reconocen ningún exceso en las actuaciones de sus abuelos y de ningún modo están dispuestos a pedir perdón.
Entrevistado por Osvaldo Bayer, Federico Braun se declaraba completamente libre de culpa y de responsabilidad por el asesinato de peones en la estancia “Anita” en los años veinte ¡porque él había nacido en 1948!.
Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió ayer ante los empresarios, delante del recordado periodista Braun no se atrevió a soltar una carcajada.
Si Argentina es un “país fallido” como afirma Federico, quizá tengan algo de responsabilidad los Braun-Menéndez que malbarataron la tierra pública (vendiéndosela a Benetton por ejemplo) y que ocupan desde hace 100 años los más altos puestos de responsabilidad económica en Argentina.
Quizá algo tengan que ver estos herederos de una monumental fortuna que siempre llevaron una vida regalada de lujos y comodidades, y que encima se permiten dar lecciones a los demás.
Quien crea que la historia que contamos en el libro «Menéndez, rey de la Patagonia» pertenece al pasado, se equivoca de medio a medio.
Desgraciadamente esta cada vez de más actualidad.
