La noche de Santiago del Estero no fue del todo buena para Boca.
Y gracias al VAR, la derrota ante Central Córdoba no fue abultada.
El equipo local nunca se amilanó pese a medirse frente al último campeón del fútbol argentino.
Y ya a los 3 minutos, el árbitro Pablo Echavarría tuvo acción fuerte en el Madre de Ciuades: el defensor Marcos Rojo le fue abajo a Juan Cruz Kaprof y lo hizo trastabillar antes de que sacara un débil remate ante Agustín Rossi.
El VAR, comandado por Mauro Vigliano, revisó la jugada y no consideraron que haya sido penal, al igual que lo que había determinado Echavarría en una primera instancia.
El grandote Echavarría luego tuvo que volver a estar en el eje de las acciones. Un juez que habitualmente no tiene buenas actuaciones y que venía de un flojo desempeño en Racing frente a Huracán por la primera fecha, esta vez no se dejó amedrentar por los futbolistas de Sebastián Battaglia.
Quienes siguen al fútbol argentino saben que habitualmente los jugadores de Boca protestan todos los fallos en su contra y esta vez el marcador central Carlos Izquierdoz lo hizo de nuevo, pero Echavarría se mantuvo firme.
Lo que sucedió fue que el Cali estuvo involucrado en la jugada que derivó en el gol de González Metilli y por ende, estaba muy enfadado porque el en tanto, siete minutos después, el juez volvió a tener arduo trabajo.
Tuvo que concurrir al monitor para observar si había habido falta del Chelo Weigandt dentro del área. Ante el llamado desde la tecnología, Echavarría fue a revisar la acción y dio el penal. ncargado de impartir justicia no percibió una supuesta falta recibida.
El uruguayo Renzo López se hizo cargo de la ejecución, tal como había sucedido en la última visita de Boca a Santiago del Estero, pero su tiro fue adivinado por Agustín Rossi.
Tras el rebote que había dado el arquero visitante, Central Córdoba marcó el segundo pero el VAR se lo invalidó por una clara invasión de Jesús Soraire, que marcaba el segundo tanto pero que partió en su carrera desde la medialuna (es antireglamentario ubicarse en ese lugar a la hora de la ejecución desde el tiro de los doce pasos).
Polémica y finita decisión, que fue inducida también por la inmediata protesta de los Xeneizes.
