La renuncia de miembro de la Corte destapa posibles delitos

Efemerides

30/03/2022

En la edición de este día, la revista ‘Ojo’ difunde el pedido de investigación de los presuntos delitos implícitos en el texto de renuncia de Carlos Andino al Superior Tribunal de Justicia. La denuncia fue presentada por el abogado Alejandro de la Riva.

Andino, el 11 de febrero, había dimitido “con una airada nota de cinco páginas, en la que arremetió contra el vicegobernador, Daniel Gallo, y los legisladores Rubén Sciutto, titular de la bancada oficialista y Alejandro Vernet, de la UCR, a quienes acusó de ‘montarse en la demanda de la población para diferenciarse de la dirigencia política cuestionada socialmente y ser reelectos en los puestos de privilegio que les ha dado el poder’ (diario La Nación, 12/2/2002).

De la Riva evaluó el tenor de ese texto y consideró que “detrás de las tímidas confesiones y declaraciones a regañadientes se esconden verdaderos hechos de corrupción que ponen en serio riesgo al Estado provincial, a sus instituciones, a la división de poderes y a los máximos intereses de sus habitantes”.

Para el abogado no se trataba de “una renuncia más” dado el destacado lugar institucional que ocupaba Andino, quien al hablar de “una vergonzosa campaña (…) a través de un medio de prensa”, recordó otra denuncia que había efectuado “por posibles malversaciones de caudales públicos”, al haberse autorizado “el pago de exorbitantes sumas de dinero” (casi 750 mil dólares) al diario Tiempo Fueguino.

También hizo referencia al recorte presupuestario de dos millones de pesos que había ahorrado el Poder Judicial con ajustes y no cobertura de vacantes para la construcción del edificio en Río Grande, “con lo que se planteó aquí un serio interrogante respecto del destino de los fondos del ajuste”.

De la Riva se preguntó: si Andino “no sabe que se hacen con los fondos del pueblo y aun más tiende semejante sospecha sobre la aplicación de estos; que queda para los demás justiciables” y lo cuestionó por no “haber formulado seria y formalmente las denuncias que correspondieran para que se investigara la corrupción a la que tanto hace referencia en el acto abdicativo”.

Finalizó reclamando “una profunda investigación ante la posible comisión de delitos relacionados con la malversación de los caudales públicos y con la violación de los deberes de funcionario público (…) que pone en tela de juicio la administración de los bienes del Estado” (Revista Ojo N°22).