ROCA VIEJO NOMAS…


Compartimos la “Imagen Ilustrativa de la “Histórica Confitería Roca” ilustrada por el Ciudadano Fueguino Raúl Uribe como también compartimos el inicio de vida de la tradicional y emblemática Confitería en el año del Centenario de nuestra ciudad de Rio Grande.


El viejo Cine “Roca” junto a la confitería homónima, se ubicaba en pleno centro de la Ciudad de Río Grande. Por muchos años fue el lugar de encuentro, de diversión y de pasatiempo de los habitantes riograndenses.


En la década de los´50 el Cine “Roca” era la única forma de acceder a una película, porque en aquellos años la Televisión no existíaEl “Cine Roca” fue fundado por Juan Antonio Fernández y su esposa María Jesús Apablaza.


Fernández era un español que venía escapando de la Guerra Civil Español su llegada a Río Grande fue con las primeras delegaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales; posteriormente incursionó como camionero trabajando con Fardos y Leña hasta que finalmente se dedicó al comercio del cine.


En aquellos años década de los´50 el Cine “Roca” era la única forma de acceder a una película, porque en aquellos años la Televisión no existía


Así toda la familia Fernández trabajaba en las distintas áreas: como en la venta de entradas, en la acomodación, como operadores y el bar del lugar.


En los inicios era la sala del cine que era versátil, dado que no solo se utilizaba para proyectar películas, sino también se realizaban bailes con orquestas provenientes de Buenos Aires y se utilizaba para eventuales Festivales de Boxeo.


No disponía de las conocidas y tradicionales Butacas por lo que las sillas la suplantaban dado que se podían cambiar de lugar para realizar otros eventos.


Cuando la película que se iba a proyectar era “Taquillera” también se estilaba que el público asiduo llevaba su propia silla. La sala no disponía de calefacción razón por la, se debía encender un sistema a leña horas antes de comenzar la proyección de la película.


El sistema utilizado consistía en encender el fuego en unos tachos “octogonales”.
En sus orígenes por aquellos años el cine se ubicó en las instalaciones del Club San Martín y posteriormente en la calle Perito Moreno.


Un lamentable incendio dejo en ruinas el cine y sus alrededores. Años más tarde se trasladó al centro de la ciudad, precisamente a la calle Espora 647, junto a la Confitería homónima.
Juan Antonio Fernández se asoció a Roberto Wilson, conformando una sociedad de hecho. Las nuevas instalaciones contaban con butacas y nuevos equipos de proyección.

Tiempo después Wilson vende su parte a Juan Andrés Fernández, el hijo de su socio.
Con el auge del petróleo en la República Argentina, desembarca en el norte de la isla la compañía norteamericana Tennesee.


Fue a fines de la década del ´50, cuando el “Boom Petrolero” cambia la vida cotidiana en Río Grande en todas sus dimensiones.


Este explosivo desarrollo de la actividad petrolera, además, acarreó un aumento significativo de la población, entre ella personal extranjero de la compañía. Este crecimiento Socio-Económico contribuyó al auge del cine.


La nueva población buscaba espacios de ocio y esparcimiento y el cine era uno de esos escasos lugares.
Usualmente los americanos que trabajaban en la Tennesee eran habitué del “Cine Roca”, contando con la posibilidad de ver películas en su idioma original.


Otra característica del cine en aquella época, pero que por su ubicación geográfica bien al sur la situación era muy particular con respecto a otras Salas Cinematográficas del País.


Como Río Grande era una pequeño Pueblo, las películas que se proyectaban eran las mismas que se pasaban en las salas de Comodoro Rivadavia y Bahía Blanca.


Las cintas eran transportadas desde Comodoro Rivadavia, por medio de las dos Aerolíneas que existían en ese momento.


En la década del 90 el cine comienza a sufrir una profunda crisis, por la competencia de los nuevos avances tecnológicos de uso hogareño como el Video VHS, la TV y el Video Cable, sumado a la continuidad de la dependencia con Comodoro Rivadavia y Bahía Blanca, un sistema obsoleto para los tiempos que corría, impidiendo la proyección de estrenos en el mismo momento que en otras ciudades.


De este modo, concluía la vida física del Cine “Roca”, que contaba con equipos de última generación y nuevas butacas, que posteriormente fueron trasladadas al cine Packewaia de la ciudad de Ushuaia.


El cine “Roca” cerró sus puertas y apagó sus luces un 07 de agosto del año 1991.
El último film que se pudo disfrutar fue “El Oso”, una película de 1988, de estilo familiar apta para todo público, dirigida por Jean Jacques Annaud.


En la actualidad la ciudad de Río Grande cuenta con “Dos Modernas Salas Cinematográficas”, ubicadas en calle Perito Moreno y 9 de Julio.


En la memoria de los riograndenses seguirá viva esa etapa única y típica del “Cine de Pueblo”.

En la actualidad “El Roca” es el típico Café, con toda una historia donde sus paredes resaltan “Fotografías de Hombres y Mujeres que son sinónimo de un tiempo y de un instante que refleja el progreso y desarrollo de Rio Grande que este año está celebrando el año su “Centenario”