“No fui agredida FIsicamente pero las Violencias tienen muchos Registros en el Cuerpo”

La ex ministra de Educación de la gestión Ríos, Amanda del Corro, asesora del legislador Emanuel Trentino desde que asumió la banca, denunció penalmente a su empleador por hechos sucedidos en una reunión realizada en un local partidario el pasado 16 de octubre, y lo acusa de violencia de género, si bien no dio detalles de lo sucedido y aclaró que “no hubo violencia física”.


La denuncia fue radicada en la comisaría de género y enviada al juzgado nro. 3. En diálogo con Radio Provincia, dijo que estas eran “sus primeras declaraciones públicas luego de la denuncia”, tras el “impacto” que le causó la difusión de la noticia durante el fin de semana.


Ayer fue citada a audiencia por el Fiscal Mayor Urquiza, y “hubo un largo tiempo de exposición. Encontré a un fiscal dispuesto a escucharme largamente.


Yo pedí reserva de la ampliación de mi denuncia y no voy a dar detalles de eso”, señaló, por lo que hasta el momento solamente trascendió que el legislador le habría levantado la voz y habría dado un golpe de puño contra una puerta, cerca de donde se encontraba Del Corro, en medio de una reunión política el sábado 16 de octubre.


Transcurrida casi una semana, decidió que por entender que era violencia de género debía realizar la denuncia penal.


Del Corro concedió que “particularmente la política es un lugar de debate, de discusión, de intercambio de opiniones. Hemos tenido discusiones muy acaloradas, también en la Legislatura, en las comisiones y con alto nivel de voltaje con los invitados, pero jamás una discusión pasó los límites del respeto y mucho menos hubo violencia”

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“Ahora entiendo profundamente a las mujeres en situación de violencia y nunca pensé que yo iba a ser sujeto de esa situación. La reacción no fue inmediata después de lo sucedido, porque a cualquier mujer le lleva un tiempo pensar en lo que pasó, hasta que tomé la decisión de que esto no se puede silenciar”, explicó sobre la demora en radicar la presentación.


“Ese día me sostuve y salí tranquila del local, el problema es cuando uno queda a solas en la intimidad de la familia y por supuesto hubo un derrumbe. No fui agredida físicamente pero las violencias tienen muchos registros en el cuerpo.


Primero hubo un aturdimiento por la situación, evalué si estaba dispuesta a esto que estoy viviendo ahora, y luego hice una consulta con el Dr. Santamaría por la confianza que tengo en él.


Fue él quien me dijo que no se podía demorar más y fuimos a hacer la denuncia, que se radicó el viernes pasado”, relató del proceso previo a recurrir a la justicia.


Como ex Ministra de Educación y ex legisladora reconoció que “hay una distancia muy grande entre lo que teorizamos, e incluso lo que legislamos, a encontrarse con una situación concreta”, y también advirtió que “esto podía entenderse como una discusión política o desentendimiento político”, por lo que hizo la consulta al abogado de su confianza.


Como crítica al funcionamiento de las instituciones, indicó que “en la comisaría de género me atendió un policía varón, y me derivó a otro policía varón para tomar mi denuncia. No vi personal femenino en la comisaría de género.


Más allá de que hay un avance, creo que tenemos un serio problema en las instituciones, donde se disponen los procedimientos y las formas.


Por la experiencia vivida, hay mucho para hablar”, manifestó.